Normas reguladoras

I. CÓDIGO DE DERECHO CANÓNICO

Título V
De las asociaciones de fieles
Capítulo I. Normas comunes.
298 § 1. Existen en la Iglesia asociaciones distintas de los institutos de vida consagrada y de las sociedades de vida apostólica, en las que los fieles, clérigos o laicos, o clérigos junto con laicos, trabajando unidos, buscan fomentar una vida más
perfecta, promover el culto público, o la doctrina cristiana, o realizar otras actividades de apostolado, a saber, iniciativas para la evangelización, el ejercicio de obras de piedad o de caridad y la animación con espíritu cristiano del orden temporal.
§ 2. Inscríbanse los fieles preferentemente en aquellas asociaciones que hayan sido erigidas, alabadas o recomendadas por la autoridad eclesiástica competente.
299 § 1. Los fieles tienen derecho, mediante un acuerdo privado entre ellos, a constituir asociaciones para los fines de los que se trata en el ⇒ c. 298 § 1, sin perjuicio de lo que prescribe el ⇒ c. 301 § 1.
§ 2. Estas asociaciones se llaman privadas aunque hayan sido alabadas o recomendadas por la autoridad eclesiástica.
§ 3. No se admite en la Iglesia ninguna asociación privada si sus estatutos no han sido revisados por la autoridad competente.
300 Ninguna asociación puede llamarse «católica» sin el consentimiento de la autoridad competente, conforme a la norma del ⇒ c. 312.
301 § 1. Corresponde exclusivamente a la autoridad eclesiástica competente el erigir asociaciones de fieles que se propongan transmitir la doctrina cristiana en nombre de la Iglesia, o promover el culto público, o que persigan otros fines reservados por su misma naturaleza a la autoridad eclesiástica.
§ 2. Si lo considera conveniente, la autoridad eclesiástica competente puede erigir también asociaciones que directa o indirectamente busquen alcanzar otros fines espirituales, a los que no se provea de manera suficiente con la iniciativa privada.
§ 3. Las asociaciones de fieles erigidas por la autoridad eclesiástica competente se llaman asociaciones públicas.
302 Se llaman clericales aquellas asociaciones de fieles que están bajo la dirección de clérigos, hacen suyo el ejercicio del orden sagrado y son reconocidas como tales por la autoridad competente.
303 Se llaman órdenes terceras, o con otro nombre adecuado, aquellas asociaciones cuyos miembros, viviendo en el mundo y participando del espíritu de un instituto religioso, se dedican al apostolado y buscan la perfección cristiana bajo la alta dirección de ese instituto.
304 § 1. Todas las asociaciones de fieles, tanto públicas como privadas, cualquiera que sea su nombre o título, deben tener sus estatutos propios, en los que se determine el fin u objetivo social de la asociación, su sede, el gobierno y las condiciones que se requieren para formar parte de ellas, y se señale también su modo de actuar, teniendo en cuenta la necesidad o conveniencia del tiempo y del lugar.
§ 2. Escogerán un título o nombre que responda a la mentalidad del tiempo y del lugar, inspirado preferentemente en el fin que persiguen.
305 § 1. Todas las asociaciones de fieles están bajo la vigilancia de la autoridad eclesiástica competente, a la que corresponde cuidar de que en ellas se conserve la integridad de la fe y de las costumbres, y evitar que se introduzcan abusos en la
disciplina eclesiástica; por tanto, a ella compete el deber y el derecho de visitarlas a tenor del derecho y de los estatutos; y están también bajo el régimen de esa autoridad, de acuerdo con las prescripciones de los cánones que siguen.
§ 2. Todas las asociaciones, cualquiera que sea su especie, se hallan bajo la vigilancia de la Santa Sede; están bajo la vigilancia del Ordinario del lugar las asociaciones diocesanas, así como también las otras asociaciones en la medida en que trabajan en la diócesis.
306 Para tener los derechos y privilegios de una asociación y las indulgencias y otras gracias espirituales concedidas a la misma, es necesario y suficiente haber sido admitido válidamente en ella y no haber sido legítimamente expulsado según las prescripciones del derecho y los estatutos propios de la asociación.
307 § 1. La admisión de los miembros debe tener lugar de acuerdo con el derecho y con los estatutos de cada asociación.
§ 2. Una misma persona puede pertenecer a varias asociaciones.
§ 3. Los miembros de institutos religiosos pueden inscribirse en las asociaciones, con el consentimiento de sus Superiores, conforme a la norma del derecho propio.
308 Nadie que haya sido admitido legítimamente en una asociación puede ser expulsado de ella, si no es por causa justa, de acuerdo con la norma del derecho y de los estatutos.
309 Las asociaciones legítimamente establecidas tienen potestad conforme a la norma del derecho y de los estatutos, de dar normas peculiares que se refieran a la asociación, de celebrar reuniones y de designar a los presidentes, oficiales, dependientes, y a los administradores de los bienes.
310 La asociación privada no constituida en persona jurídica, no puede, en cuanto tal, ser sujeto de obligaciones y derechos; pero los fieles que son miembros de ella pueden contraer obligaciones conjuntamente, y adquirir y poseer bienes como condueños y coposesores; y pueden ejercer estos derechos y obligaciones mediante un mandatario o procurador.
311 Los miembros de institutos de vida consagrada que presiden o prestan asistencia a las asociaciones unidas de algún modo a su instituto, cuiden de que esas asociaciones presten ayuda a las obras de apostolado que haya en la diócesis, colaborando sobre todo, bajo la dirección del Ordinario del lugar, con las asociaciones que miran al ejercicio del apostolado en la diócesis.
Capítulo III De las asociaciones privadas de fieles.
321 Los fieles dirigen y gobiernan las asociaciones privadas, de acuerdo con las prescripciones de los estatutos.
322 § 1. Una asociación privada de fieles puede adquirir personalidad jurídica por decreto formal de la autoridad indicada en el ⇒ c. 312.
§ 2. Sólo pueden adquirir personalidad jurídica aquellas asociaciones privadas cuyos estatutos hayan sido aprobados por la autoridad eclesiástica de la que trata el ⇒ c. 312 § 1; pero la aprobación de los estatutos no modifica la naturaleza privada de la asociación.
323 § 1. Aunque las asociaciones privadas de fieles tengan autonomía conforme a la norma del ⇒ c. 321, están sometidas a la vigilancia de la autoridad eclesiástica según el ⇒ c. 305, y asimismo al régimen de dicha autoridad.
§ 2. Corresponde también a esa autoridad eclesiástica, respetando la autonomía propia de las asociaciones privadas, vigilar y procurar que se evite la dispersión de fuerzas, y que el ejercicio del apostolado se ordene al bien común.
324 § 1. Una asociación privada de fieles designa libremente a su presidente y oficiales, conforme a los estatutos.
§ 2. Si una asociación privada de fieles desea un consejero espiritual, puede elegirlo libremente entre los sacerdotes que ejercen legítimamente el ministerio en la diócesis; sin embargo, éste necesita confirmación del Ordinario del lugar.
325 § 1. Las asociaciones privadas de fieles administran libremente los bienes que posean según las prescripciones de los estatutos, quedando a salvo el derecho de la autoridad eclesiástica competente de vigilar de manera que los bienes se empleen para los fines de la asociación.
§ 2. Conforme a la norma del ⇒ c. 1301, está bajo la autoridad del Ordinario del lugar lo que se refiere a la administración y gasto de los bienes que hayan recibido en donación o legado para causas pías.
326 § 1. La asociación privada de fieles se extingue conforme a la norma de los estatutos; puede ser suprimida también por la autoridad competente, si su actividad es en daño grave de la doctrina o de la disciplina eclesiástica, o causa escándalo a los fieles.
§ 2. El destino de los bienes de una asociación que se haya extinguido debe determinarse de acuerdo con la norma de los estatutos, quedando a salvo los derechos adquiridos y la voluntad de los donantes.
Capítulo IV Normas especiales de las asociaciones de laicos.
327 Los fieles laicos han de tener en gran estima las asociaciones que se constituyan para los fines espirituales enumerados en el ⇒ c. 298, sobre todo aquellas que tratan de informar de espíritu cristiano el orden temporal, y fomentan así una más íntima unión entre la fe y la vida.
328 Quienes presiden asociaciones de laicos, aunque hayan sido erigidas en virtud de privilegio apostólico, deben cuidar de que su asociación colabore con las otras asociaciones de fieles, donde sea conveniente, y de que presten de buen grado ayuda a las distintas obras cristianas, sobre todo a las que existen en el mismo territorio.
329 Los presidentes de las asociaciones de laicos deben cuidar de que los miembros de su asociación se formen debidamente para el ejercicio del apostolado propio de los laicos.

II. ESTATUTOS

TITULO PRIMERO. FUNDACION. SEDE. FINES.

DE LA FUNDACION
Art. 1: Bajo la advocación de la Madre de Dios de las Escuelas Pías, se constituyó en la villa de Bilbao- con la autorización del Sr. Obispo de Vitoria, Rvmo. Dr. Dn. Carmelo Ballester y Nieto, previa anuencia del Rvdo. Sr. Arcipreste de Bilbao, Dn. Domingo Alona y Vidaurrázaga dadas el dieciseis de abril de mil novecientos cuarenta y cuatro- una asociación piadosa con el nombre de COFRADÍA DE LA MADRE DE DIOS DE LAS ESCUELAS PIAS.
Art. 2: Actualmente la Cofradía se constituye como una asociación privada de fieles, con personalidad jurídica privada, regulándose por las normas del Código de Derecho Canónico que se refieran a esta clase de asociaciones.
DE LA SEDE.
Art. 3: La Cofradía de la Madre de Dios de las Escuelas Pías tendrá su sede en la Parroquia de Nuestra Señora del Pilar, sita en la calle Iparraguirre n.-0 58 de Bilbao.
DE LOS FINES.
Art. 4: Los fines principales de la Hermandad consistirán en:
a) Rendir y fomentar el culto y la devoción a la Santísima Virgen.
b) Hacer penitencia adecuada al estado y circunstancias de los afiliados.
c) Dar esplendor a las procesiones de Semana Santa de la Villa de Bilbao.
d) Atender a las necesidades espirituales de todos los cofrades que lo requieran, fomentando el hermanamiento entre los mismos.

TITULO SEGUNDO, DE LOS AFILIADOS

DE LOS AFILIADOS
Art. 5: Podrán pertenecer a la Cofradía cuantas personas que, profesando la religión católica Apostólica Romana, no estando afiliados a ninguna secta o sociedad reprobada por la Iglesia, lo soliciten. Los aspirantes habrán de ser presentados por dos hermanos afiliados, y su admisión deberá ser aprobada por la Junta de Gobierno.

CLASES DE AFILIADOS
Art. 6: Los afiliados podrán serlo de ambos sexos, y se llamarán hermanas y hermanos cofrades, Y podrán ser:
a) Hermanos Cofrades de número: Los que se comprometan a participar en los actos religiosos y procesionales que quedarán previstos en el Reglamento de posterior redacción.
b) Hermanos Cofrades Protectores: Quienes con sus donativos u otras ayudas, contribuyan al sostenimiento de la Cofradía, sin la obligación de asistir a los actos a los que se hace mención arriba, ni de tomar hábito. Dentro de este apartado se incardina la antigua Asociación de Damas de Honor, sin perjuicio de que pueda ser recogida su actividad con la redacción y posterior aprobación de su propio Reglamento.

DE LAS OBLIGACIONES
Art. 7: Las obligaciones de los Hermanos Cofrades de Número serán las de cumplir con el mayor respeto lo estipulado en estos Estatutos y el Reglamento, asistir a las procesiones y actos religiosos que sean indicados por la Junta de Gobierno, con la devoción y compostura propias del acto de penitencia que se practica, así como acatar las decisiones tomadas por ésta. Los Hermanos Cofrades Protectores tendrán el derecho- pero no la obligación- de asistir a los actos a los que se refiere el párrafo anterior.
DE LA ADMISION
Art. 8: Una vez aprobada por la Junta de Gobierno la admisión de un Hermano Cofrade, ésta se llevará a cabo formalmente, en el acto solemne de Bendición y Toma de Hábitos, que se celebrará la mañana del Domingo de Ramos.

DE LA BAJA.
Art. 9: Un hermano causará baja en la Cofradía si:
– Así lo comunica mediante carta firmada y fechada, dirigida al Hermano Secretario. En el caso de que el hábito que posee sea propiedad de la Cofradía, deberá proceder a su devolución, momento éste en que el Hermano Secretario deberá comunicar su baja al Hermano Tesorero, a los efectos oportunos.
– Por incumplimiento de los fines de la Cofradía, vulnerando o infringiendo gravemente sus Estatutos o su Reglamento, podrá la Junta de Gobierno acordar la expulsión del mismo, siguiendo el procedimiento que se determinará en el Reglamento.

TITULO TERCERO. DE LOS ORGANOS DE GOBIERNO

Art. 10: Los órganos de gobierno estarán formados por la Asamblea General- como órgano soberano- y la junta de Gobierno.

DE LA ASAMBLEA GENERAL
Art. 11: La Asamblea General estará formada por la totalidad de los hermanos cofrades.
Art. 12: La Asamblea General puede ser ordinaria y extraordinaria.
Art. 13: La Asamblea General Ordinaria será convocada una vez al año por la Junta de Gobierno, intentando ésta que sea el día de Viernes Santo. En ella se procederá a la información de las gestiones realizadas, estado de cuentas, informe del Hermano Abad, informe de las diferentes secciones, y tomando nota y decidiendo sobre las cuestiones que la Asamblea proponga.
Art. 14: Para la celebración de la Asamblea General Ordinaria se requerirá un quorum de un tercio de cofrades mayores de edad y con más de un año de antigüedad en la primera convocatoria, no existiendo estos requisitos en la segunda. La antigüedad empieza a contarse desde que el cofrade celebra la Bendición y Toma de Hábito.
Art. 15: La Asamblea General Extraordinaria deberá ser convocada por la Junta de Gobierno, a petición de un tercio de los hermanos cofrades de número, y para tratar de asuntos cuya dilación puedan resultar perjudicial para la marcha de la Cofradía. También podrá convocar la Asamblea General Extraordinaria el Hermano Abad, a petición de, al menos, cuatro miembros de la Junta de Gobierno.
Art. 16: En la Asamblea General- tanto Ordinaria como Extraordinaria- los acuerdos se tomarán por mayoría simple de votos, siendo cualificado el del Hermano Abad.
DE LA JUNTA DE GOBIERNO
Art. 17: La Junta de Gobierno estará formada por: Hermano Abad, Hermano Consiliario, dos Hermanos Mayores, Hermano Secretario, Hermano Tesorero, Hermano Mayordomo, Hermano Jefe de Paso, Hermano Jefe de Banda, Hermano
Jefe de Grupo Juvenil. Si el Hermano Abad lo cree necesario, y con carácter extraordinario, podrá nombrar otros cargos, ampliando así la composición de la Junta de Gobierno.

DEL HERMANO ABAD
Art. 18: El Hermano Abad tendrá el deber y el derecho de reunir y presidir las Juntas, las Asambleas, así como todos los actos de la Hermandad. Representará a la Cofradía en cuanto haya lugar en derecho para los asuntos tanto internos como externos de la misma. Deberá inspeccionar los servicios de la Cofradía, haciéndose dar cuenta de cómo se llevan los cargos destinados a cada cofrade. Designará a los miembros de la Junta de Gobierno y, sí la buena marcha de la Cofradía lo requiere, podrá disolver la Junta de Gobierno, cesar a algunos de sus miembros, nombrando a las personas que los sustituyan, debiendo esto ser ratificado posteriormente por la Asamblea General.

DEL HERMANO CONSILIARIO
Art. 19: El Hermano Consiliario tendrá a su cargo la dirección espiritual de la Cofradía, así como la de los actos religiosos que ésta celebre. Asesorará al Hermano Abad y a la Junta de Gobierno en todo lo que concierna al aspecto religioso. Tendrá derecho de veto en aquellas resoluciones que afecten a la Fe, Moralidad y Liturgia. Será un presbítero cuyo nombramiento y cese corresponderá al Sr. Obispo, previa propuesta de la Junta de Gobierno.

DE LOS HERMANOS MAYORES
Art. 20: Los Hermanos Mayores serán nombrados por el Hermano Abad, sin necesidad de posterior ratificación- como única excepción a lo dispuesto en el artículo anterior, párrafo último debiendo éste hacerlo de entre los cofrades que destaquen por su antigüedad y dedicación a la Cofradía. Se ocuparán de la organización de los actos de la Hermandad, pudiendo requerir la ayuda que precisen de los demás miembros de la Junta de Gobierno. Sustituirán al Hermano Abad en sus ausencias, haciendo sus veces con los mismos derechos y obligaciones.

DEL HERMANO SECRETARIO
Art. 21: El Hermano Secretario llevará el Registro de Altas y Bajas y el fichero de los afiliados. Extenderá las actas de las Juntas de Gobierno y Asambleas, y con el visto bueno del Hermano Abad, firmará éstas, así como la correspondencia y demás documentación oficial de la Cofradía. Tendrá bajo su custodia el archivo y los sellos de la Hermandad.

DEL HERMANO TESORERO
Art. 22: El Hermano Tesorero tendrá como principal obligación, llevar las cuentas de la Cofradía, extender y cobrar recibos; realizar los pagos autorizados por la Junta de Gobierno; presentar en todas las Juntas el Estado de Caja, y en la Asamblea General Ordinaria, el Balance de Situación.

DEL HERMANO MAYORDOMO
Art. 23: El Hermano Mayordomo tendrá a su cargo la custodia y conservación de los bienes de la Cofradía, debiendo llevar un libro Inventario con el detalle de los objetos propiedad de la misma. En la Asamblea General Ordinaria presentará un informe sobre el inventario general de la Cofradía.
DEL HERMANO JEFE DE PASO.
Art. 24: El Hermano Responsable de paso tendrá bajo su custodia el Paso propiedad de la Cofradía. Deberá encargarse de formar el grupo que lo portará en procesión. Cuidará de su conservación, así como de su preparación, decoración y traslado, para los actos procesionales en los que participe.
DEL HERMANO JEFE DE BANDA
Art. 25: El Hermano Responsable de Banda tendrá a su cargo la organización de la Banda, encargándose de que se realicen los ensayos necesarios, y de la limpieza y conservación de los enseres propios de la misma, con la colaboración del Hermano Mayordomo.
DEL HERMANO JEFE DE GRUPO JUVENIL
Art. 26: El Hermano Jefe de Grupo Juvenil tendrá a su cuidado inmediato la formación de los nuevos afiliados, cuidando guardar excelentes relaciones con los distintos organismos parroquiales, e intentando acrecentar los vínculos con los alumnos del Colegio Calasancio de Bilbao.
DE LA RENOVACION DEL HERMANO ABAD.
Art. 27: El cargo de Hermano Abad podrá renovarse en caso de dimisión, fallecimiento o cuando así lo soliciten las dos terceras partes de los miembros de la Junta de Gobierno.

DEL FUNCIONAMIENTO DE LA JUNTA DE GOBIERNO
Art. 28: Las reuniones de la Junta de Gobierno serán convocadas por el Hermano Secretario, a instancia del Hermano Abad. Aquél redactará un Orden del Día, y comunicará la convocatoria al resto de los componentes de dicha Junta.
Art. 29: La reunión será iniciada y terminada por una oración presidida por el Hermano Consiliario.
Art. 30: Los acuerdos y decisiones y, en general todas las deliberaciones que en la Junta de Gobierno se lleven a cabo, tendrán el carácter de secretos, debiendo los miembros de la misma mantener la debida discreción.
Art. 31: Los acuerdos se tomarán por mayoría simple, teniendo cada miembro un voto, y siendo cualificado el voto del Hermano Abad. La delegación de voto podrá hacerse mediante carta firmada y fechada por el miembro delegante.
Art. 32: Queda terminantemente prohibida cualquier iniciativa personal de los miembros de la Junta de Gobierno, sin la debida aprobación de la misma.

TITULO CUARTO. DE LOS BIENES DE LA COFRADIA

DE LA ADMINISTRACION
Art. 33: La administración de los bienes de la Cofradía queda a cargo de la Junta de Gobierno, la que podrá hacer uso de ellos como mejor convenga, siempre mediante la firma del Hermano Abad, como representante legal de la misma. De tal administración la Junta de Gobierno, deberá dar cuenta detallada a la Asamblea General.
Art. 34: La Cofradía podrá adquirir, administrar y enajenar bienes temporales de acuerdo con los Estatutos y con la legislación vigente. Así mismo, La Cofradía podrá adquirir bienes temporales mediante donaciones, herencias o legados que sean aprobados por la Junta de Gobierno.
Art. 35: Queda prohibida la enajenación de los bienes de la Cofradía sin acuerdo de la Asamblea General autorizándolo.

TITULO QUINTO. DE LAS FACULTADES DEL SR. OBISPO.

Art. 36: Tanto la redacción de estos Estatutos, como cualquier modificación posterior de los mismos, deberán ser aprobados por el Sr. Obispo de la Diócesis de Bilbao.
Art. 37: Siendo la Cofradía de la Madre de Dios de las Escuelas Pías, una asociación privada de fieles, el Sr. Obispo de Bilbao, tendrá la facultad de modificar estos Estatutos según lo considere necesario.

TITULO SEXTO. DE LA MODIFICACION DE LOS ESTATUTOS

Art. 38: Para la modificación total o parcial de los presentes Estatutos, se requerirá la convocatoria de una Asamblea General Extraordinaria. El Acuerdo se tomará mediante mayoría cualificada, esto es, de al menos las dos terceras partes de la Asamblea.
Art. 39: Toda modificación de los presentes Estatutos, requerirá de la posterior aprobación del Sr. Obispo de la Diócesis.

TITULO SEPTIMO. DE LA DISOLUCION DE LA COFRADIA.

Art. 40: Para acordar la disolución de la Cofradía, será preciso las dos terceras partes de los votos de los Cofrades con derecho a voto, asistentes a la Asamblea General Extraordinaria que se convocará a tal efecto.

DE LOS BIENES RELICTOS
Art. 41: En caso de disolución, los bienes de la Cofradía pasarán a ser propiedad de:
-La Cofradía de la Vera Cruz de Bilbao, por ser ésta la de mayor antigüedad de la villa, quien deberá comprometerse a darles el uso procesional propio de dichos bienes.
-Cualquier otra Cofradía Calasancia del resto de España, siempre que mantenga el compromiso del párrafo anterior.

DISPOSICION FINAL
Art. 41: Estos Estatutos se verán complementados y desarrollados por un Reglamento de posterior aprobación, y estarán supeditados a las normas del Código de Derecho Canónico, (c. 94 y 105; c. 113 al 123; c. 198 al 311 y c. 321 al 329).

III. REGLAMENTO

EXPOSICION DE MOTIVOS
La finalidad de la redacción y posterior aprobación del presente Reglamento es la de ampliar los Estatutos vigentes con normas que, aún teniendo carácter reglamentario, se diferencien de éstas en la circunstancia de que, para su aprobación o modificación, no necesitarán la ratificación por parte del Sr. Obispo de la Diócesis. Por ello el presente articulado obvia las cuestiones ya recogidas en los Estatutos.

DE LOS FINES
Art. 1: Los fines prioritarios de la Cofradía son los de fomentar la devoción a Nuestro Señor y su Santísima Madre, contribuyendo al culto de la Semana Santa, en las procesiones penitenciales de la Villa de Bilbao, así como en los actos litúrgicos celebrados en la parroquia de Nuestra Señora del Pilar de Bilbao.
Art. 2: Procurar atender las necesidades espirituales de sus miembros, fomentando como valores esenciales el de humildad, caridad, y especialmente el espíritu de hermandad que toda cofradía requiere.
Art. 3: Se establecen como actos principales de la Cofradía los siguientes:
a) Organizar todos los Viernes de Cuaresma una Vía Crucis en la sede.
b) Organizar:
– Los primeros sábados de mes una Misa dedicada al culto de Nuestra Señora.
– El primer sábado de noviembre una Misa de difuntos ofrecida a todos los hermanos cofrades ya fallecidos.
– Un triduo dedicado a Nuestra Señora durante el mes de octubre.
c) Participar en las procesiones penitenciales organizadas por las distintas cofradías de la Villa de Bilbao.
d) Organizar la procesión de “El Encuentro” todos los Viernes Santos.
e) Fomentar el hermanamiento de todas las cofradías de la villa.
f) Fomentar el hermanamiento de todas las Cofradías Calasancias.
g) Participar en cualquier otro acto que, para mejor cumplimiento de los fines, la Junta de Gobierno señale como obligatorio en alguna de sus reuniones.

DE LA ADMISION
Art. 4: Podrán pertenecer a la Cofradía, todos aquellos fieles que lo deseen, sin distinción de sexo. La Junta de Gobierno procurará que estos fieles provengan especialmente de la Parroquia del Pilar, así como de entre los alumnos y ex-alumnos del Colegio de los Padres Escolapios de Bilbao
Art. 5: Una vez realizada la solicitud de admisión, el cofrade aspirante deberá asistir a los actos de formación que la Cofradía dedicará en tiempo cuaresmal a este efecto.
Art. 6: La Junta de Gobierno decidirá, tras oir el informe de los encargados de formación, quienes de los cofrades aspirantes participarán en la Toma y Bendición de Hábitos del Domingo de Ramos.

DE LA BAJA
Art. 7: Un cofrade podrá causar baja por voluntad propia, o por que así lo determine la Junta de Gobierno, en los términos recogidos en los Estatutos.

DEL PROCEDIMIENTO SANCIONADOR
Art. 8: Cuando la Junta de Gobierno tenga conocimiento que un miembro de la Cofradía ha cometido una falta contra ésta, considerada como grave, se lo hará saber mediante una carta que deberá serle notificada personalmente por el Hermano Secretario.
Art. 9: Una vez realizada la notificación, el hermano cofrade, tendrá un plazo de diez días naturales, para hacer llegar al Hermano Secretario las alegaciones que estime pertinentes, por escrito.
Art. 10: Una vez conocidas dichas alegaciones, y en un plazo no superior a diez días, la Junta de Gobierno decidirá sobre la pertinencia o no de aplicar alguna sanción disciplinaria, pudiendo llegar a producirse la baja del cofrade implicado, con reserva de las acciones canónicas, civiles o penales que pudieran dar lugar.

DEL HABITO
Art. 11: El hábito de la Cofradía constará de las siguientes prendas:
a) Sotana con pectoral y espaldar de color marfil, con botonadura de color granate en la parte delantera y en los puños.
b) Capirote de color granate.
c) Ceñidor y calcetines de color granate.
d) Guantes blancos y zapatos sin cordones o zapatillas negras, con hebilla niquelada.
e) Tanto el pectoral de la sotana como la parte delantera del capirote, llevarán bordadas las insignias de la Cofradía.
Art. 12: La insignia de la Cofradía estará formada por el emblema de las Escuelas Pías y el escudo de la Villa de Bilbao, unidos por sus respectivos lados y rematados en su parte superior por una corona real, y en su inferior por la unión de dos ramos ascendentes, uno de trigo y otro de laurel.
Art. 13: Los miembros de la Junta de Gobierno portarán capa de color marfil con forro granate y la insignia de la Cofradía bordada en el lateral izquierdo de la misma.
Art. 14: Los miembros de la Junta de Gobierno vestirán guantes granates. También vestirán esta prenda los miembros de la banda durante toda la Semana Santa.
Art. 15: Queda terminantemente prohibido el uso del hábito fuera de la Cofradía, o en ocasiones distintas a los actos propios de la misma.
Art. 16: Queda prohibido el uso de alguna prenda que tenga como fin ser reconocido sobre los demás cofrades en procesión, perdiendo así el objetivo de falta de identidad de quien realiza la penitencia.
Art. 17: En caso de fallecimiento, y por voluntad expresa del cofrade fallecido, su cuerpo podrá ser vestido con el hábito de la Cofradía, como única excepción a lo dispuesto en el artículo 15.
Art. 18: El hábito podrá ser propiedad del cofrade o propiedad de la Cofradía, poseyéndolo aquél en régimen de alquiler. En este último supuesto, su poseedor tendrá la obligación de conservación y custodia del hábito, pudiendo la Junta de Gobierno exigirle el importe integro del mismo, en supuestos de pérdida o deterioro por negligencia culpable.

DE LA PROCESION DE “EL ENCUENTRO”
Art. 19: La Cofradía organizará todos los Viernes Santos la procesión de “El Encuentro”. Su recorrido será fijado cada año por la Junta de Gobierno, según las necesidades del momento, debiendo iniciarse si no hay justa causa que lo desaconseje, en la parroquia de Nuestra Señora del Pilar.
Art. 20: En la procesión de “El Encuentro”, la Cofradía portará el paso procesional de su propiedad denominado “El Encuentro”.
Art. 21: El espíritu de esta procesión deberá ser el de fomentar el hermanamiento con la feligresía de la parroquia y con las demás cofradías de la Villa.
Art. 22: Los hermanos contribuirán al sostenimiento de la Cofradía mediante una cuota anual, en la forma y cuantía que la Junta de Gobierno determine, pudiendo ésta disculpar de dicho pago a quien tras solicitarlo al Hermano Abad, alegue insolvencia económica.
Art. 23: No obstante lo dicho en el articulo anterior, el hermano que así lo desee podrá contribuir con una aportación anual superior a la establecida, comunicándoselo así al Hermano Tesorero.
Art. 24: La Junta de Gobierno podrá aprobar cuotas extraordinarias, para atender a gastos especiales que pudieran suscitarse.

DE LA ORGANIZACION DE LAS PROCESIONES
Art. 25: La principal obligación del cofrade es asistir en cuerpo de comunidad a las procesiones de la Semana Santa de la Villa de Bilbao.
Art. 26: Tendrán los cofrades la obligación de estar reunidos en la sede de la Cofradía a la hora señalada por la Junta de Gobierno y que aparecerá en el Horario Guía confeccionado anualmente por el Hermano Secretario.
Art. 27: Antes de la procesión, se rezará una oración en cuerpo de comunidad. Terminada ésta, los Hermanos Mayores procederán a formar a la Cofradía en la calle, guardando el silencio y la compostura debidos. Desde este momento hasta el regreso a la sede, quedará terminantemente prohibido alzar la tela del capirote.
Art. 28: Una vez formada la Cofradía, la banda entonará la “Salida de Estandarte”, momento en el que el Estandarte de la Cofradía, acompañado por el Hermano Abad, saldrá de la sede y ocupará su puesto al final de la formación.
Art. 29: A la llegada a la sede, la Cofradía permanecerá formada, hasta que se proceda a efectuar la “Entrada de Estandarte”.
Art. 30: Todas estas manifestaciones externas de culto, han de ir acompañadas de la debida compostura, procurando el cofrade no hablar con sus hermanos, ni con los fieles asistentes al acto.
Art. 31: La presentación de un cofrade con el hábito indebidamente cuidado o incompleto, puede a juicio del Hermano Abad, impedir que dicho cofrade participe en el acto del que se trate.
Art. 32: Los hermanos que por voto o promesa particular, deseen hacer alguna penitencia extraordinaria en la procesión, deberán solicitar la correspondiente autorización del Hermano Abad, al menos con una hora de antelación al inicio de la
misma.
Art. 33: Los hermanos menores de dieciocho años que tengan la pretensión recogida en el articulo anterior, deberán solicitarlo del Hermano Abad previa presentación de una autorización firmada y fechada por uno de sus padres o tutor.
Art. 34: Los Enlaces de Grupo serán nombrados anualmente por la Junta de Gobierno de entre los cofrades que hayan destacado por su dedicación y entrega en cuantas actividades organizare la Cofradía.

DISPOSICIONES GENERALES
Art. 35: Además de lo dispuesto en el art. 2 de este Reglamento, uno de los fines fundamentales de la Cofradía es el de formar espiritualmente a los hermanos cofrades que por su edad o condición, requieran de una mayor reflexión sobre la
razón de ser de ésta y sobre los Misterios de la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor.
Art. 36: La labor formativa a la que se refiere el artículo anterior, corresponderá a todos y cada uno de los órganos de la Cofradía, si bien el Grupo Juvenil, coordinará la formación de los cofrades aspirantes, con el debido asesoramiento del Hermano Consiliario.
Art. 37: La Cofradía de la Madre de las Escuelas Pías se incardina dentro de la Hermandad de Cofradías Penitenciales de la Villa de Bilbao y se compromete a trabajar por un mayor hermanamiento de las cofradías que la integran y a prestar su
ayuda en todo cuanto por dicha Hermandad sea requerida.
DE LA MODIFICACION DE ESTE REGLAMENTO
Art. 38: Para la modificación total o parcial de este Reglamento serán necesarios los votos de la mayoría absoluta de los cofrades con derecho a voto, manifestados en la Asamblea General Extraordinaria que se convocaría a tal efecto.