Historia de la cofradía

BREVE HISTORIA

La COFRADÍA DE LA MADRE DE DIOS DE LAS ESCUELAS PIAS de Bilbao es una Asociación privada de fieles de la Iglesia Católica (*), inscrita en el Registro de Entidades Religiosas del Ministerio de Justicia, con personalidad jurídica, patrimonio propio y plena capacidad de obrar, cuya sede es la Parroquia de Nuestra Señora del Pilar, de Bilbao.

Su historia puede ser escrita como una obra con prólogo y dos libros. Pero sin final.

1. EL PROLOGO

SE LLAMA SAN JOSÉ DE CALASANZ: nacido en Peralta de la Sal (Huesca) en 1557, estudió Filosofía y Derecho en la Universidad de Lérida. Ordenado sacerdote y tras desempeñar diversos cargos eclesiásticos, marchó a Roma a los 35 años. Allí, conmovido por la pobreza y degradación moral de los niños, y por inspiración divina, funda en el Trastévere la primera Escuela Pía que fue, al tiempo, la primera escuela pública y gratuíta; y, poco después, funda la Congregación Paulina de Clérigos Regulares Pobres de la Madre de Dios de las Escuelas Pías, que Gregorio XV elevó a Orden Religiosa en 1621. Como tal, a los tres votos tradicionales (pobreza, obediencia y castidad) añade un cuarto: la educación cristiana de la juventud.

San José de Calasanz desarrolló una singular labor pedagógica. Ésta, que  destaca por la organización y sistematización de la enseñanza, adquiere sin embargo su auténtico valor en la dimensión trascendente. Así se resume en el lema “PIEDAD Y LETRAS” que viene a expresar el sentido de su obra: contribuir a la reforma de la sociedad y a la felicidad temporal y eterna de las personas, educando a los niños en la fe cristiana y en los conocimiento humanos. Por todo ello, el Papa Pío XII declaró a San José de Calasanz, en 1948, “Patrono Universal de todas las escuelas populares cristianas del mundo”.

La devoción del Santo por la Virgen María como Madre de Dios se refleja en el nombre que dio inicialmente a su congregación, en su propio nombre, pues firmaba como Giuseppe della Madre di Dio, y en el escudo de la Orden, simplemente el anagrama de María, Madre de Dios.

2. LIBRO PRIMERO

Los Padres Escolapios llegaron a Bilbao y abrieron su Colegio en 1893, en la esquina de las calles Henao y Heros. En 1913 se inició la construcción del actual edificio, en terrenos de los caseríos Arana y Etxerre, con fachadas a la actuales Alameda de Recalde y calles Henao y Espartero (hoy, Juan de Ajuriaguerra). Allí, muchas generaciones de bilbaínos –y también de otros orígenes durante la existencia del Internado hasta 1969- fueron educados en los valores que antes hemos resumido. Muy especialmente en la devoción a la Madre de Dios, cuya imagen presidía el oratorio del colegio, y donde era oración diaria la antigua antífona Sub tumm praesidium, traducida al español en forma de romance, para facilitar su memorización:

 A tu amparo y protección,

Madre de Dios acudimos:

No desprecies nuestros ruegos

y de todos los peligros,

Virgen gloriosa y bendita

defiende siempre a tus hijos.

 

En este ambiente, y favorecido ciertamente por el contexto religioso y social del momento, un grupo de exalumnos del Colegio (Sebastián Sotomayor, Francisco Pereg, Luis Mª Acosta, Ramiro Azcona, José Agustín Múgica y Angel Navarro) con la colaboración de los PP. Luis Arsuaga y Angel Yabén fundaron la COFRADIA DE LA MADRE DE DIOS DE LAS ESCUELAS PIAS. Su constitución fue autorizada el 16 de abril de 1944, coincidiendo con la celebración del 50 aniversario de la fundación del Colegio, y formalizada siete días más tarde, siendo cronológicamente la cuarta de las Cofradías bilbaínas. En el mismo 1944 se agregó a la Junta de Gobierno Javier Pérez-Yarza e ingresaron sesenta cofrades, con el carácter de Fundadores. Procesionó por primera vez en la Semana Santa de 1945.

El 9 de mayo de 1946 la Junta de Gobierno acordó la creación de la Asociación de Damas de Honor, vía de participación de las mujeres, al ser entonces las Cofradías formadas exclusivamente por varones.

En 1947, se creó la filial de la Cofradía en Gernika,  con cofrades de la Villa Foral.

Así nació y fue creciendo nuestra Cofradía en el Colegio Calasancio de Bilbao. Fueron muchos años amables que marcaron definitivamente el ser de la Cofradía, tiempo de inolvidables recuerdos para los que nos hicimos cofrades siendo al mismo tiempo alumnos, hasta la desvinculación canónica y el traslado de la Cofradía a su nueva Sede.

Cada mes de noviembre volvemos a la Capilla del Colegio, para celebrar la Misa por los difuntos de la Cofradía.

3. LIBRO SEGUNDO.

La Parroquia de Nuestra Señora del Pilar, que había sido creada en 1956, acogió a la Cofradía, siendo su Párroco don Pablo Bengoechea, en 1987. Fue un feliz encuentro, en el que no faltan signos de identidad: la advocación mariana –aunque diversa- de la Cofradía y de la Parroquia, y el hecho de ser Nuestra Señora del Pilar la patrona de Aragón, reino de nacimiento de San José de Calasanz. En el templo parroquial hay, en curiosa coincidencia, un Cristo crucificado obra de Tomás Parés, el escultor de nuestro primer Paso, El Encuentro. Y de cuya mano es también el Via Crucis que la Cofradía donó a la Parroquia.

El cambio de sede ha traído consigo también un cierto enriquecimiento en la Cofradía en cuanto a la variedad de origen de sus miembros pues, inevitablemente, sus filas ya no son, como lo habían sido, de procedencia casi exclusivamente escolapia. El componente parroquial se va haciendo notar, aunque puede decirse que hay cosas que no cambian: la fidelidad a los orígenes, reflejada en sus Estatutos y en su memoria viva, y el ambiente preponderantemente familiar y joven (los escolares, los estudiantes siguen siendo una parte fundamental de la Cofradía).

En los últimos años se viene produciendo un incremento regular del número de cofrades, que siempre supera ampliamente el de bajas. Destaca la alta proporción de participantes en las procesiones, en relación con el número total de cofrades y con el resto de la Cofradías bilbaínas.

(*) Cfr. Cánones 298 a 311 del Código de Derecho Canónico